UN TIPO ESPECIAL DE ATENCIÓN

¿Te has fijado en como es la atención que das y recibes?

La atención muestra nuestra forma individual de percibir el mundo y … ¡lo condiciona! A veces estamos distraídos y no atendemos, no vivimos puesto que la realidad ocurre en el momento en que estamos y son los 5 sentidos quienes dan la información.

Por eso decimos que cuando estamos en la mente ya no estamos en la vida.

Una vez que prestamos atención a la vida podemos dar un segundo paso: atender con amabilidad.

Si, porque atender es solo el inicio. Atendemos fiscalizado, desconfiando, cuestionando….o acogiendo con apertura y amabilidad.

Atender con amabilidad es una cualidad que aporta valor y nos ayuda a crecer dado que aprecia la vida de forma más neutra y así, desde ese equilibrio «des subjetivizado» podemos hacernos preguntas más efectivas sobre las opciones de cambiar o no lo que sucede.

Además… este tipo especial de atención se puede entrenar. Podemos entrenarnos para ampliar horizontes y generar más opciones. ¿Como empezar? Observa tu forma de prestar atención. ¿Que has descubierto?

Y podemos dar un paso más: elegir nuestro tipo de atención…

«Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio tenemos el poder de elegir nuestra respuesta. En nuestra respuesta se encuentra nuestro crecimiento y nuestra libertad» Viktor E. Frankl